El andamio de marco es el sistema más usado en la construcción chilena y también el que más se monta por costumbre. Esa costumbre concentra los incidentes en cuatro puntos que se repiten obra tras obra.
1. La base
Es el error que más consecuencias arrastra. Un andamio apoyado sobre terreno blando, con husillos regulados a ojo o sin reparto de carga, acumula desaplome nivel a nivel. Al cuarto nivel el problema ya no se corrige: se desarma.
Qué revisar: suelo resistente y compactado, reparto de carga con tablón cuando el terreno lo exige, husillos con recorrido disponible en ambos sentidos y verificación de aplome con nivel antes de montar el segundo nivel.
2. Diagonales incompletas
La diagonal no es un accesorio. Es lo que convierte un conjunto de marcos apilados en una estructura. Se omite porque «estorba el paso» o porque falta material, y el andamio queda dependiendo únicamente del amarre a la fachada.
Si el material de diagonalización no alcanza, el andamio no se monta más alto. No hay una versión intermedia aceptable.
3. Protección de borde parcial
Sobre 1,80 metros la plataforma debe tener baranda, baranda intermedia y rodapié en todos los costados expuestos. El caso típico es instalar baranda frontal y omitir la lateral, o poner baranda sin rodapié.
El rodapié no protege a quien está arriba: protege a quien pasa abajo. Es la barrera que impide que una herramienta caiga desde la plataforma.
4. Liberación sin verificación
El andamio se termina, alguien dice «ya está» y la cuadrilla sube. Sin verificación de aplome, sin revisión de arriostramiento, sin comprobar que la protección de borde esté completa en todos los niveles.
La solución es un control visual simple: tarjeta roja mientras la estructura está en montaje, desmontaje o intervención; tarjeta verde solo cuando una persona competente la verificó y la liberó. Cuesta muy poco implementarla y evita que alguien suba a una estructura incompleta.
Lista de verificación antes de liberar
- Base nivelada, con reparto de carga y aplome verificado.
- Diagonalización completa según la configuración montada.
- Amarres a la estructura ejecutados según el patrón definido.
- Plataformas completas, aseguradas y sin vanos.
- Baranda, baranda intermedia y rodapié en todos los costados expuestos.
- Acceso definido y despejado entre niveles.
- Área delimitada al pie del andamio.
- Tarjeta de habilitación instalada, firmada y con fecha.
Ninguno de estos ocho puntos toma más de un par de minutos. Todos juntos son la diferencia entre un andamio y un andamio seguro.